Rachel Watson

Importancia de cultivar la paciencia

paciencia por rachel watson delucchi

La paciencia es una actitud que nos ayuda a poder tolerar, comprender e incluso poder soportar los contratiempos con fortaleza y buen ánimo. Muchos la consideran un valor o una virtud, necesaria para la vida, dado que nos ayuda a adaptarnos a las circunstancias. 

¿Cómo cultivar la paciencia?

Es importante poder trabajar en nuestra paciencia, ya que nos lleva a la calma, a la tranquilidad, a la paz. Implica saber dar un tiempo a las cosas. No solo es saber esperar, sino hacerlo con buena actitud. La paciencia es lo contrario a la desesperación.

  1. Con uno mismo:
  • Enfocarse en el aquí y el ahora: esto significa conectarse con las actividades que se están realizando, o con el descanso y los momentos de ocio que nos asignemos.
  • Identificar los pensamientos que alimentan nuestra impaciencia y trabajar en ellos. Esto solo se logra a través de la reflexión y el pensamiento introspectivo.
  • Ponerse metas a corto, mediano y largo plazo. 
  • Planificar y ensayar nuevas respuestas ante las situaciones que se nos presentan. Si siempre hacemos las cosas de la misma manera, no hay mucha posibilidad de cambio.
  • Emplear técnicas de autocontrol emocional cuando sentimos que estamos perdiendo la paciencia (como la respiración abdominal, la relajación muscular progresiva, o el retirarse de la situación dándonos un tiempo fuera).
  1. Con los demás:
  • Respetar los ritmos de cada uno. No todos manejamos el tiempo de la misma manera. Tenemos que entender y aceptar los distintos ritmos.
  • Expresar peticiones y necesidades de forma clara y respetuosa, de manera amable.
  • Identificar las situaciones recurrentes que nos generan conflicto para dialogarlas y llegar a acuerdos de convivencia.
  • Detectar con quien debo tener más paciencia y el por qué, para cambiar mi actitud.
  1. Con la situación:
  • Reconocer que no tenemos el control de todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Enfocarnos en aquello que sí podemos controlar.
  • Mantener la esperanza, la confianza en que cada situación tiene un tiempo de duración, pero acabará. Confiemos en un futuro mejor.
  • Sonreír y mantener el optimismo y la alegría frente a la adversidad. En las investigaciones sobre psicología positiva se ha encontrado que las emociones positivas (aquellas que nos hacen sentir bien), son un factor de protección que nos permite transitar por periodos de incertidumbre y dificultad.

Cierro este artículo mencionando que la paciencia está directamente vinculada con el amor. Los actos de paciencia tienen un sustento en el amor. Por amor intentaré ser paciente con mis hijos, con mi pareja, con mis padres y amigos. El amor nos da esa fuerza para comprender al otro y tenerle paciencia. Y tú, ¿Qué tan paciente estás siendo?

Con cariño, Psicóloga Rachel Watson Delucchi.

Imagen obtenida del repositorio web de Freepik.